jueves, 15 de enero de 2015


Pena de muerte en el mundo en (2012):
Leyendas:     Suprimida para todos los crímenes
     Suprimida para los crímenes no cometidos en circunstancias excepcionales (como los cometidos en tiempo de guerra)
     Contemplada como sanción penal, pero suprimida en la práctica
     Contemplada como sanción penal, aún aplicada

Heriotza-zigorra

Amnistía Internacional afirma que la pena de muerte solo se aplica en uno de cada diez países del mundo y que «ya no hay argumentos» para justificarla

China, Irán, Irak, Arabia Saudí, Estados Unidos, Yemen, Gambia, la India, Japón o Pakistán. Todos ellos pertenecen a la lista de países donde ejecutar a otro ser humano es una posibilidad legal.
Amnistía Internacional recuerda el caso de Pablo Ibar, el único español "condenado a muerte en el mundo" y que lleva 13 años en el corredor de la muerte en Florida. «Pablo Ibar sigue declarándose inocente», ha recordado AI. El 13 de febrero de 2012, el juez Jeffrey R. Levenson desestimó el recurso planteado por la defensa de Pablo Ibar en el que pedía la anulación y repetición del juicio que le condenó a muerte. Después de esta decisión, la defensa de Pablo Ibar ha apelado ante el Tribunal Supremo de Florida.

Casi 700 muertes

Al menos 682 personas fueron ejecutadas en todo el mundo a lo largo de 2012, según ha informado este miércoles Amnistía Internacional (AI), que ha vuelto a situar a Arabia Saudí, China, Estados Unidos, Irak e Irán como los países que más aplican un castigo cuyo efecto disuasorio "no está demostrado en modo alguno".
Asimismo, la organización ha recordado el caso de Pablo Ibar, el único español "condenado a muerte en el mundo" y que se encuentra en el corredor de la muerte en Florida desde 2000. La organización ha emitido este miércoles su informe sobre la Pena de Muerte en 2012, en el que indica que la aplicación de la pena capital continúa "restringida a un grupo aislado de países" y que, en todas las regiones del mundo, se han observado "avances hacia su abolición". En 2012, según el informe, se documentaron ejecuciones en 21 países del mundo. La cifra coincide con la de 2011, pero es inferior a la de 2003, cuando se registró la aplicación de la pena de muerte en 28 países.
"Una vez más", según AI, los cinco Estados que llevaron a cabo mayor número de ejecuciones en el mundo fueron Arabia Saudí, China, Estados Unidos, Irak e Irán. Asimismo, ha proseguido la organización, el año pasado se registró la reanudación de las ejecuciones en varios países que llevaban tiempo sin aplicar la pena de muerte, principalmente Gambia, India, Japón y Pakistán, así como "un alarmante aumento de las ejecuciones en Irak". "El retroceso observado en 2012 en algunos países es decepcionante, pero no invierte la tendencia mundial contra el uso de la pena de muerte", ha declarado el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty.
"En muchas partes del mundo, las ejecuciones empiezan a ser cosa del pasado" y solo "uno de cada diez países del mundo aplica la pena de muerte", ha proseguido. "Sus mandatarios deberían preguntarse por qué siguen aplicando una pena cruel e inhumana que el resto del mundo ha dejado atrás", ha manifestado Shetty. Según la organización, un importante estudio realizado en Estados Unidos en 2012 concluyó que no debía esgrimirse el argumento del efecto disuasorio para justificar el uso de la pena de muerte. "Los Gobiernos que siguen aplicando la pena de muerte se han quedado sin argumentos para justificarse", ha advertido Shetty. "No está demostrado en modo alguno que la pena de muerte tenga un efecto disuasorio especial frente al delito", ha asegurado.
"La verdadera razón del uso de la pena de muerte suele encontrarse en otro sitio", ha declarado el secretario general de AI, quien ha recordado que a lo largo de 2012 la organización ha expresado su "honda preocupación" por las ejecuciones aparentemente cometidas "con fines políticos en algunos países, como medida populista o directamente como instrumento de represión". 682

Ejecuciones

En 2012, según Amnistía, se tuvo conocimiento de al menos 682 ejecuciones en el mundo, dos más que en 2011, y se pudieron confirmar al menos otras 1.722 sentencias de muerte dictadas en 58 países, en comparación con las 1.923 dictadas en 63 países el año anterior. Estas cifras, no obstante, "no incluyen los miles de ejecuciones que Amnistía Internacional cree que se llevaron a cabo en China, que mantiene los datos en secreto". Respecto a los métodos de ejecución aplicados en 2012, el informe incluye la horca, la decapitación, el fusilamiento y la inyección letal. En Arabia Saudí se exhibió en una "crucifixión" el cadáver de un hombre ejecutado por decapitación. Asimismo, en 2012 se dictaron penas de muerte por causas muy diversas, como delitos económicos y relacionados con drogas, pero "también por 'apostasía', 'blasfemia' y 'adulterio'", unos actos que "ni siquiera deberían considerarse delitos", ha denunciado

Retrocesos decepcionantes

Por regiones, el informe da cuenta de "algunos retrocesos decepcionantes" en Asia y Oceanía, y recuerda que en noviembre de 2012 se llevó a cabo en India la primera ejecución desde 2004, "con el ahorcamiento de Ajmal Kasab, uno de los hombres armados que perpetraron los atentados de 2008 en Bombay". Asimismo, se reanudaron las ejecuciones en Japón después de un lapso de 20 meses, y el número de personas ejecutadas en China "volvió a ser superior a la cifra total de ejecuciones en el resto del mundo". No obstante, "debido al secreto que rodeaba al uso de pena de muerte en el país, no fue posible obtener datos precisos sobre la aplicación de la pena capital".
El documento destaca también que el 99 por ciento de las ejecuciones cometidas en las regiones de Oriente Próximo y norte de África se registraron en cuatro países, Arabia Saudí, Irak, Irán y Yemen, aunque también reconoce que el conflicto de Siria ha impedido confirmar si se había aplicado la pena de muerte en este país en 2012.
El informe de AI asegura que, "en particular", en 2012 se registró un preocupante incremento del uso de la pena capital en Irak, donde fueron ejecutadas al menos 129 personas, casi el doble que las 68 ejecutadas en 2011. Asimismo, Irán volvió a ocupar el segundo lugar del mundo en cuanto a mayor número de ejecuciones, después de China. Las autoridades reconocieron oficialmente 314 ejecuciones, "pero el número real es casi seguro muy superior, ya que se documentaron otras muchas decenas de ejecuciones que no fueron oficialmente reconocidas", ha indicado AI.
El documento de AI revela que en Estados Unidos se registraron en 2012 un total de 43 ejecuciones, una cifra idéntica a la de 2011, y destaca que la pena capital se aplicó únicamente en nueve estados de la unión, por debajo de los trece del año anterior. Connecticut se convirtió en abril de 2012 en el decimoséptimo estado abolicionista, mientras que el referéndum celebrado en noviembre en California para la abolición de la pena de muerte no prosperó "por un estrecho margen".
Amnistía Internacional ha destacado también los "avances" registrados en África subsahariana, como ocurre en los casos de Benín, que ha eliminado varias barreras legales que impedían su abolición, y Ghana, que tiene previsto abolir la pena de muerte en su nueva Constitución. En Sierra Leona ya no hay ninguna persona condenada a muerte.
No obstante, entre 2011 a 2012 aumentó considerablemente el número de ejecuciones y sentencias de muerte dictadas en la región debido a las cifras de Sudán y Gambia. En agosto se llevaron a cabo nueve ejecuciones en Gambia, las primeras cometidas en el país en casi tres décadas.
Tras las protestas internacionales, el presidente Yahya Jammeh anunció una moratoria "condicional" de las ejecuciones que se "levantaría automáticamente" si aumentaban los índices de delincuencia. Aparte, en Sudán hubo al menos 19 ejecuciones y 199 condenas a muerte. La organización ha revelado también que Bielorrusia sigue siendo el único país de Europa que aplica la pena de muerte, y que lo hace "en estricto secreto", con la ejecución de al menos tres hombres en 2012.
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martes, 28 de octubre de 2014

RESPONSABILIDAD EN LA ADOLESCENCIA


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Los adolescentes y la responsabilidad

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La responsabilidad alude a la virtud o disposición habitual de asumir las consecuencias de las propias decisiones, respondiendo de ellas en todo momento. Pero, para que pueda darse alguna responsabilidad son necesarios, al menos, dos requisitos:
-  La libertad: para que exista responsabilidad las acciones han de ser realizadas libremente. En este sentido, ni los animales, ni los locos, ni los niños pequeños son responsables de sus actos pues carecen de uso de razón y éste es imprescindible para la libertad.
-  La norma: debe existir una norma desde la que se puedan juzgar los hechos realizados. Pueden ser las normas establecidas en casa por los padres, las leyes del Estado o las normas morales por las que se rige cada persona.

Ocasiones para ejercer la responsabilidad

Es obvio que para desarrollar la responsabilidad hay que dar responsabilidades. Sisobreprotegemos a nuestros hijos y les evitamos tareas que ellos pueden realizar, no les dejaremos crecer como personas. Los adolescentes, entre otras, pueden tener las siguientes responsabilidades:

-  Hacer todos los deberes sin que nadie se lo recuerde.

-  Ordenar su habitación, incluyendo los armarios y la cama bien hecha.

-  Organizar sus fiestas de cumpleaños.

-  Acudir a las actividades extraescolares con el equipamiento adecuado.

-  Aseo e higiene personal. Ducharse diariamente dejando el baño aseado.

-  Fregar los platos, quitar el polvo, fregar el suelo.

-  Doblar y recoger su ropa.

-  Prepararse el almuerzo y la merienda. Cocinar comidas sencillas.

-  Organizar su ocio y tiempo libre.

-  Llevar las llaves de casa.

-  Anotar en la lista de la compra cosas que faltan
.
-  Realizar compras.

-  Organizar sus libros y sus CDs de música.

-  Prepararse la maleta cuando se va de excursión o de campamento.

-  Acostarse a una hora razonable.

-  Levantarse a la primera vez que se les llama o poniéndose el despertador.


Dos excusas para evitar la responsabilidad

- Para evitar responsabilidades ante los demás, es frecuente echar la culpa a otro, o bien decir "Soy libre y hago lo que me da la gana", queriendo expresar que no rindo cuentas de mi comportamiento ante nadie. Obviamente la libertad humana no funciona así.

- Para quitarse responsabilidad ante la propia conciencia, un recurso habitual es evitar reflexionar: aturdir la cabeza hasta que no pueda pensar. Otro sistema es decir "Yo paso de todo" o "Ningún asunto me importa". Pero la conciencia intentará protestar ante esta dejadez.